Carta de un corazón melancólico

Las noches enturbiadas por un calor que ya no está, un frío mezquino que recorre cada centímetro de mi piel, pensando, gritando con la boca cerrada, llorando con la garganta seca para que nadie lo escuche.

Recuerdo aquellas noches, enredadas en una cama que era testigo de la pasión de aquel cariño, de aquel sudor que mojaba y hervía de nuestro amor.

Recuerdo aquellas sonrisas, esas gracias que nos dábamos por nuestro primer beso, en un sofá, preguntando si podía ser más largo… y lo fue, parece que fue ayer.

Nunca sabré que cara tenía al verte, ni como te tocaban mis manos y menos aún si sigues recordando si mi corazón reventaba al verte, que era lo único que podía sentir.

Nunca sabremos que hicimos mal, nunca sabré si tu decisión fue sólo un vendaval arrepentido actualmente. Si todo ese vendaval que hemos sufrido merecía este simulacro de evasión de no querer sentir más.

No lo sé, no sé si de verdad compensó aquella situación, si tú, corazón, estás bien o por el contrario estás como yo; reflexionando que existe una vuelta atrás.

Una vuelta atrás para aprender, para perdonar.

Y sin poder decir nada de nada por tener miedo a volver a dar todo por nada

Me refugio en tus labios….
tus besos aún son deseos a pesar de haberlos besado,
imagino sabores, ojos cerrados, sueños que son realidad,
sueño cada segundo en besarte, mirarte, tenerte, cerrarme en Ti..

Veo tu desnudez de alma, de buena persona, de que eres Todo,
sé que estas ahí, tumbada, acercándote a mi, entregada
aunque el amor no se entrega
solo se regala por amor.

Veo tu mundo abierto,
abierto a mí, a nosotros,
contemplo sensaciones,
admiro sentimientos,
me detengo en cien pensamientos,
muero, suspiro, muero,
y vuelvo a morir por tu cercanía…..

Cada beso es un regalo,
cada caricia el cielo,
pediré tus besos,
pediré tus caricias,
soñaré con tus labios,
recibiré tus manos,
esperaré que vengas de allí
para seguir aquí.

Sin poder decir que me quieres,
Sin poder pronunciar tu nombre,
Sin que sepas que quiero más,
Sin que sepas que eres mi amor
y sin poder gritar de amor….

Simplemente…..

Sin poder decir nada de nada por tener miedo a volver a dar todo por nada….


Un segundo en el infierno

 La garganta puede doler de gritar en silencio.

Llega la soledad infinita para regresar de un sueño.

¿Para qué?

Para…. volver a fumar.

Mentirme a mí mismo. Miro a otro lado. Espero y muero.

Me caigo de la nube de humo que he hecho con mi cigarro, ¡qué caída! ¡qué dulce y dolorosa! como la vida misma.

Disculpa que haga un falso ademán de convertirme en aire.

Celos del mismísimo diablo mezclada con la envidia de un infierno. El eterno caballero negro que cabalga la tierra de mi alma.

Verte reflejado en una ciudad en  ruinas esperando a que alguien te reconstruya.

Te puedes morir de miedo, de dolor, del propio tiempo,

o

de amor…

Antiguo bar en que nos olvidamos de todo, he dicho de todo, ningún lugar para la seriedad.

Seriedad confusa, un alma apagada que se recrea con sus penas.

Penas es experiencia.

Alegra esa cara que todavía tienes tiempo.

No te quejes, no te enfades, no te olvides de nadie, que para mal o para bien en tu vida hicieron de ti una fabrica de historias.

Reflejadas en papel,

verdaderas como la vida,

que no se te olvide volar para ir a un lugar mejor, que en los sueños….

Son los sueños.

No los dejes de lado por que a veces la vida te envuelve en papel de regalo.

Y en los parques de al lado los pájaros se mueren del humo que sale de los bancos.

Antiguas y falsas heroicidades….modernas y verdaderas gilipolleces.

Se te pasó todo ¿verdad?…. Todavía  te queda mucho,

aprende del que sabe, no del que tiene.

Capricho del destino la verdad que dicen…

que la vida es un segundo en el infierno….

Soy yo

Hierve la temperatura y emerge la presión de tu tensión. Es bajo la luz tenue de tu diferencia cuando el corazón se te acelera un poco más de lo normal.

Encuéntrate viendo y sintiendo de nuevo para que en un respiro de esa tensión tires de la mesa todo lo que hay, cogiendo cualquier cosa que te recuerde que sientes. Que le prendes fuego con solo mirarlo.

No tienes piedad siquiera de un mísero lápiz que acompaña al folio medio escrito.

Lo miras y ¡que prenda ya! ¡Por favor! ¡Que arda! ¡Que se consuma sólo! ¡Déjame! ¡Vuelve! Es hora de tirar la silla hacia atrás, de volver a mirar las fotografías entre tus dedos lastimosos, con tu sudor frío, áspero y delirante. Cuando eras tú.

Ese eras tú – sólo mira– mira las fotos, tu cara, tu rostro. Eras tú y te estabas empezando a desmembrar en mi propio laberinto.

Ahora entiendes el porqué de todo. El porqué de tu llanto abrasador, quemó las mil y una noches que ya son irreversibles.

No hay tiempo para nada ni para solucionar.  Ya no te queda nada donde escribiste las mil y una palabras de ella, hacia ella, por y para ella.

Enfurécete de nuevo bajo la soledad de tu escritorio, bajo la melancolía que te recorre la vida misma. Moviéndote en cada paso que das porque no hay solución. Has llegado al  final de la historia pero al principio del olvido que no quieres aceptar.

No hay opción.

Ha llegado la hora del llanto, de explotar por dentro, de reconocer que la gran parte de la culpa la has tenido tú y…

Has explotado.. no gritas por vergüenza. Sabes que gritar en silencio te hace más fuerte, como pedir auxilio cuando ya estás ahogado en vuestro propio mar que creaste junto a ella. Bajo el sol naciente que ahora solo te mira, sin salvarte, sin poder hacer nada para que estés mejor. El sol impotente de verte sin hacer nada, viendo como te ahogas en tu propia culpa, de que tu forma de vida le lastimó.

Curiosidad penosa que es ese mar. Mar repleto de tempestades pasadas, de milagro amoroso ocurrido delante de él. Alguien más lo llenó junto a ti y ese alguien ya no está.

Vaguean las lágrimas que acabas de dar libertad en este momento.

Que ella no está y que no va a volver.

Lo sé, soy cruel.

Sé que sigues teniendo fuerza. Te preguntas quien soy yo, porque te he dictado las cosas: el llanto que tenías que decir o la tensión que acabas de sentir.

Te lo preguntas mil veces

– quién soy yo –

Soy la decisión amarga, el camino, aquel u otro pero el camino. La línea que no ves, la que se cruza y toma curvas delante tuya.

No puedo ser la cosas que no ves pero si soy la que sabes que está ahí.

Soy yo, el que ha venido a recordarte que lo que sentías era amor.

Soy yo, el dolor de aceptar.

Uno de esos tipos que van y vienen cuando menos te lo esperas

Uno de esos tipos que van y vienen cuando menos te lo esperas.

De esos que te esconden la última lágrima para hacerla caer en el momento más inoportuno.

Pensantes de una ideología única bajo el umbral mezquino y soberbio de la dulce noche.  Guardan las mil y una palabras para colocar de forma correcta en una asombrosa frase, descifrando lo que tu sientes.

Buscando el acorde perfecto en el hilo musical para tocar encima de esas personas.

Ahoga.

Desahógate ahora que estoy yo.

Haz el amor de la forma más bonita posible, que te recorran las mil y una gotas que salen de tus puros poros quemados.

Agarra, estás a punto, a punto de sentir llanamente lo que es el sencillo pero vengador paisaje del sol naciente bajo un mar abrumador.

Ten cuidado, te caerás.

Caerás, has caído en la vida.

Become

Llegar a ser, llegar a ser algo..

Cuando somos pequeños, siempre pensamos en qué queremos ser de mayor, miramos con los ojos inocentes de un niño y deseamos que llegue ese día. El día en que sea policía, astronauta, diseñadora de moda etc. Poco a poco vamos creciendo y estando en nuestra etapa de instituto apenas nos importa este tema: “ya llegará selectividad, ya llegará…” y llegó. Elegimos en menos de una hora nuestro rol para nuestra vida. Y no será hasta que seamos un poquito más mayores hasta que empecemos a pensar en este tema.

Un día cualquiera pensaremos, quizás sea en los últimos meses que le queden a tu carrera o en mitad de una rutina de trabajo que no te queda otro remedio que hacer. Ahí será cuando pensemos en esto y cuestionaremos el asunto con mucha tristeza. Si has tenido la suerte de estudiar o hacer lo que realmente te gusta desde un primer momento esto no te supondrá nada, eres conformista y por eso mucha gente te admira pero a los que tuvieron que estudiar esa carrera por cuestiones de la vida (falta de nota, capacidad, dinero etc) y echan una ojeada a sus verdaderos “become” nos damos cuenta que dista mucho de la realidad.

El sentimiento de culpabilidad y frustración invadirá nuestra cabeza, ¿por qué he llegado hasta aquí?, yo quería aquello no esto,  un fin y una infinidad de preguntas que nos acribillarán. Aquí será cuando empecemos a madurar un poquito: nos daremos cuenta de muchas cosas y empezaremos a alimentar esa esperanza que apoyo desde aquí.

Una esperanza que se va asomando en nuestra cabeza como un amanecer, que donde empezó a verse todo oscuro se empiezan a ver los primeros rallos de luz. Llenarse de ilusión, de ganas y fuerzas para ese sueño. Coger ese sueño y apuntarlo en la meta más alta que tengáis y reemplazarla por aquella de “tener un coche”. Si son más de un sueño ya tenéis para ir haciendo un “top 10” en vuestra vida, un “top” que realmente merece la pena.

Si notáis en ese camino hacia vuestros sueños personas que interfieren en ellos, te hablan de que eso que estás haciendo lo haces mal o notas que te estén tratando duro – eso es bueno–, quiere decir que se preocupan por ti. Cuando haces un mal trabajo y nadie te lo dice, quiere decir que se han rendido contigo pero si lo hacen es porque saben que lo puedes hacer mejor y para nada subestimes la importancia de estar alegre, ayuda mucho.

Escoger vuestros sueños y elegir el camino que os lleven a ellos, poco a poco veréis como va dando resultado. Y quizás un día de estos estaréis donde siempre habréis querido estar, en donde siempre habéis creído que es vuestro sitio. Nunca perdáis ese espíritu que nace cuando somos pequeños, cuando todo era posible, que no se queden aplastados por la crudeza de la vida y los sinfines que nos atrapan.

Si al cabo de nuestra vida, por diferentes razones no conseguimos nuestro sueño o alguno de ellos, es importante hacerlo notar: Si no consigues tus sueños puedes todavía conseguir mucho tratando de hacerlo. Experiencia es lo que obtienes cuando no obtienes lo que quieres.

Esa experiencia es un tesoro. Puedes ir alegrándote porque alguien con tu mismo sueño aprovechará tu tesoro, puedes ayudarlo a conseguir lo que tu no has podido, sobre todo, si lo das con mimo y cuidado. No hay que ser egoísta con lo que tenemos – es bueno compartirlo – aunque no seas el protagonista de ese sueño por el que tanto has luchado estás ayudando a que a otro le pueda llegar. Es como una cadena, creer, sobre todo creer que la satisfacción de haber hecho a alguien grande es la calma de tu frustración que un día te llegó. Estarás en paz cuando sientas que en esta vida has tenido la oportunidad de reflejar tu alegría en alguien, ese alguien está feliz porque está en el sitio que siempre creyó que debería estar y todo gracias a ti.

No lo dudes, esa persona, en todo momento, sentirá que está en su sitio, se acordará de ti con un gran cariño y aprecio. No lo dudes: seréis grandes amigos.

Para terminar, quiero decir que esto no es una entrada que hable sobre cómo conseguir los sueños de tu niñez, es más que eso, es de cómo vivir tu vida. Si vives tu vida de manera correcta, los resultados se harán cargo de ellos mismos y los sueños vendrán a ti. Los sueños llegarán a ti como un soplido de energía que llene el vacío de tu esperanza perdida.

See you in memories.

Hola mundo, tengo que decirte varias cosas

Hola mundo:

En primer lugar presentarme. Soy un chico normal y corriente que en su tiempo libre le gusta escribir. Llevo años forjando mi estilo y escritura. Cuando creí que ya tenía la suficiente fuerza como para enseñar al mundo lo que escribo me atreví a ello.

Y así nace “See you in memories”. Es un proyecto personal, unas páginas en tu ordenador que mezclan sentimientos, relatan historias y vivencias personales por las vidas que voy viendo. Todo ello lo hago bajo mi punto de vista: de los ojos de un chico joven que ve, siente y escribe.

Hace bastantes años que escribo y con ello ha dado lugar a todo tipo de opiniones, desde un simple “me gusta” hasta un demoledor “sigue intentándolo”. Yo forjo mi camino con lo que escribo, son mis movimientos en los que creo. Creo fuertemente en lo que escribo y tengo la confianza de que el mundo tiene que leerlo. En un mundo que ha perdido la inocencia. Sé que quedarán personas que piensen como yo – es mi fe – o lo mismo muchos de los que me leéis empezáis a dar cuenta y a cambiar el chip con esto que ofrezco. El mundo es un lugar peligroso, lleno de historias pero yo estoy aquí para demostrar con mi escritura que las historias tristes llevan algo reflexivo, algo de lo que aprender. Tomar esto que os traigo como un pasatiempo del que sacar provecho.

Soy de las personas que escucha su voz interior y mi voz interior me pide que lo intente, que muestre lo que escribo, que puedo enseñar al mundo ser un lugar mejor. No pienses que soy un egocéntrico con esto que te acabo de decir, simplemente, escucha tu voz interior, seguro que tienes algo por lo que luchar. Yo lucho con mi escritura.

Como bien se dice: “todo el que escribe, escribe para una audiencia de una sola persona; él mismo” (E.B White). Y aquí es donde me ando yo. Primero escribir para mí y después para vosotros. Tanto yo como vosotros encontráis escrito lo que nadie se atreve a pronunciar. Quiero cambiar las reglas del juego en el tablero llamado mundo.

Mi futuro como escritor se está forjando en este blog. Si lo logro será con el tiempo, con paciencia y con mucho trabajo por hacer por delante.

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Saludos y gracias por leerme.

Nos vemos en los recuerdos.